ARCHIVO POÉTICO

Escuchando a Mozart escribí los siguientes versos

Suena el viento, el Órgano levanta su Sobria melodía, el Coro templa mi Fervor por la poesía. Voces sacramentales, Grandes genios que pocos Pronuncian su nombre hoy En día. En la inmortalidad, en la Historia están, sus Partituras, candor para Las venas que irrigan el Corazón que palpita, y la Mente no es ociosa ni Maldita. Pureza de Dioses, pureza Con el Universo, donde Hermes crea el vínculo Entre humanos y divinidad, Lo blanco, la luz que enceguece A rufianes, a los profanos, por No lograr comprender la fuerza Con que el sol expulsa a los sabios. Hermandad realizable, música Que enternece al blanco guante, Bemoles que se plasman en Virginidad y sacro. Seriedad que contemplamos, Levita el espíritu ante tanto Simbolismo que solo los Iniciados logran extraer del Canto. Del sonido vino, del sonido Nació, energía que se Coagula al infinito. Sigue El sonido, no para, y une El mundo con lo estelar, los Vacíos, los encuentros con El "ser", que en algún momento Nos llamará, y ante él Serviremos, por convertirnos En la potencia máxima, Pureza que deja vestigios En el espíritu.
Publicado originalmente el 19 de septiembre de 2011.
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