ARCHIVO POÉTICO

Hermosa soledad

Hermosa soledad que vienes en verano a taparme con tu manto. Ella ya no está, pero los recuerdos de aquellos momentos donde reímos, quiero que tú, dulce soledad, me acompañes para no recordarlos. Hecho de menos el dónde y cómo volcar mi afecto, aunque haya sido en parte pétreo. Pero por ser justo así, pétreo, os pido a ti, dulce soledad, que transmutes mi alma en hielo. En hielo para olvidarme qué es sentir, en hielo para no echar de menos afecto, en hielo para olvidarme del tacto de acariciar a una mujer con piel color nácar, lisa como el terciopelo. Soledad garduña de imágenes lúbricas, deseo mi corazón escarchado; ayudadme a buscar esa cueva donde nadie me vea, donde las lágrimas se congelan, donde siempre es invierno, y el céfiro hiela. Dadme una escapatoria, dulce soledad, al dolor que tú misma alimentas. O una salvación: una de mujer que me ame por ser quien soy.
Publicado originalmente el 26 de agosto de 2024.
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