ARCHIVO POÉTICO

Incertidumbre

Quiero llorar mientras escribo esto y que mis lágrimas detengan los latidos acelerados del corazón. ¡Ay Dios! ¿Qué pasará? La incertidumbre carcome mis sentidos, y vivir es la mejor esperanza que tengo. Me hubiera gustado darte un abrazo en tu lecho antes de partir. Te fuiste, así como los miles que a sus amados desesperanzados vieron cómo la llama de a quienes aman se marchitaba hasta que ésta se apaga. Es de madrugada y no puedo dormir, el dolor se apodera en mí: no somos inteligencia artificial, es de humanos sentir empatía por los demás. Los noticieros en mi país avisan de malditos que a costa de la pandemia que nos acosa con el Estado buscan inmoralmente enriquecerse, mientras en las camas los ecuatorianos mueren. Me duele, mi corazón late rápido, soy humano. Mi mujer descansa y escucho su respiración normal. ¿Qué haría si a ella la pandemia le llegara a afectar? Es la incertidumbre de no saber si a quienes amamos de la noche a la mañana dejen de brillar. Vivimos en incertidumbre, nos agobia el mañana, no sé tú, quien lee mis letras, ¿qué piensas de mis versos que escribo en la madrugada? ¡Ay incertidumbre! Mi país es un Estado fallido, y el gobierno por más impuestos clama: me siento asaltado, mientras veo una noticia de muertos que Caronte con el Covid clama. Qué indolencia, qué falta de empatía, tristes miserables que a todos engañan. Mi corazón sigue latiendo rápido: no sé el mañana. No sé nada.
Publicado originalmente el 7 de mayo de 2020.
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