ARCHIVO POÉTICO

LIDIA

Fuerte tus latidos. ¡Ay mujer! Eres vino, frondosos campos de Viñedos, donde Baco va a Acampar, a soñar Benditos sean los campos Donde tus pies caminan, El aire que respiras, y el Agua que acaricia tus heridas Lidia ¡Oh amor! Compartimos Los frutos de Ceres. Ven, Trémula mujer de arcilla, Ven, que los minutos son nada Sin tu voz, una melodía. Sentir tus manos entre las Mías, ¡Oh Lidia! Eres vida No hay tiempo cuando clavo Mi mirada en tus pupilas: es Otra dimensión ¿La conoces? Es aquella que siento cuando Toco tu pecho para sentir latir Tu corazón. Lidia, eres poesía. Un poeta Romano [1] me tiene envidia: Estás viva, las puertas estaban Abiertas, y en ella has entrado. Aquí te tengo, entre mis brazos El rocío de tus labios… yo, un lobo Que a su presa ha encontrado. Tenía sed, y de ellos me diste de Beber: dulce vino, néctar del Olimpo, Júpiter enfurecido… Solo los Dioses Pueden beberlo, mas yo, he podido Engañarlos con artimañas, y he Escapado. ¡Oh mi Lidia! Ven, y hagamos poesía, Que el mar es profundo, y la tierra No es de sal, y el vino es cada más dulce, Si tu mano me das… ¿Me preguntas qué siento Mientras el viento acaricia Tus cabellos? Eres poesía, Mi Lidia. Eres poesía. Alientas A las aves a que nos canten Bajo el ceibo. ¿Sientes la paz a tu alrededor? Un ardiente deseo prende mi Llama. Me vuelve inmortal, je suis à toi Belle demoiselle. Laisse-moi Te prendre dans mes bras… J’ai froid… Ta peau, si blanche, De soie, c’est la neige qui nous Couvrira… Ce n’est que nos corps Qui nous donnera chaleur… Lidia… Lidia… Susurro tu nombre… Ven… [1] http://spqrsenatuspopulusqueromanus.blogspot.com/2012/08/lydia-de-valerio-caton_30.html
Publicado originalmente el 17 de diciembre de 2012.
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