ARCHIVO POÉTICO

A mi amiga...los hombres lloramos

¿Qué sucedió amiga mía, para que actúes en contra mía? ¿Qué te pasó? Me dueles, y lloro en agonía. Percibo que te alejas y que perdida estás. Decidme ¿Qué teméis? Has cambiado, un giro de ciento ochenta grados. Reías ante una broma, desbordabas alegría. Decidme ¿Qué ha cambiado? Te noto fría, gélida. Decidme ¿Me teméis? ¿De qué te envenenaron? ¿Qué víbora mordió tus oídos? ¿Qué voz te hace callar y emitir falsos juicios ante una amistad? ¿Le teméis al gobierno? ¿Es porque no soy como las masas, aquellas que sólo se fijan en obras, bienestar propio, sin detenerse a pensar el detrimento a las libertades que hay? Tu no eras así. Esta noche, mientras escribo estas líneas, lloro, porque se lo que es capaz el miedo de lograr. No te detesto. Te comprendo. Represento un peligro para tu bienestar. El miedo es omnipotente. Tú, débil, yo, fuerte. Pero, quedarse sólo, es aterrador. No soy una isla, soy más. Dicen que llorar es de débiles, sólo de mujeres. Mentira, los hombres lloramos, y sólo los valientes somos capaces de expresarlo. Es tiempo de desenmascararse de prejuicios de antaño.
Publicado originalmente el 7 de marzo de 2012.
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