ARCHIVO POÉTICO

Poemas

Mar El mar acecha Y cubre el cuerpo De mujer que la baña Y purifica en un encanto De placer La luz la hace brillar Cuando con sus pies Al caminar se desenvuelve En una danza ritual. ¡Oh! ¡Cómo quisiera Ser el encanto que se Desenvuelve en su ser Que vuelve al mar que Acecha las huellas que dejan Sus pies. 2 No quiero que seas mi amiga, No deseo tal desdicha, porque en ti He encontrado una felicidad no descrita. ¿Para qué ser amigos, si mi corazón Arde por tenerte a ti vida mía? No tengo prisa, Pero quiero enamorarte vida mía, que seas mi Compañerita por toda esta vida. No, no me digas para ser amigos, Que eso duele más al corazón que El propio puñal que me puedes atravesar. No, ser tu amigo, jamás… 3 Tu piel de nácar Hierve mis cinco sentidos, Tu sonrisa juguetona enciende Mis más cálidos sentimientos, Y el roce con tu piel en un lejano beso Me deja paralizado como los muertos. Pero es tu piel translúcida como El alabastro la que me tiene enamorado. Más linda que el blanco mármol que El castellano no puede alabar las sombras Que dejas a un lado. Quisiera ser como esas sombras que Vas dejando en tu rastro, para estar Contigo en todo rato antes que tu perfume Perezca en el prado. 4 La lejanía me inspira Para escribirte poemas De amor cada día Mientras aguardo tu Carta para entre líneas Sentirte vida mía Acariciaré la tinta Que tu pluma deja marcada En el papel que con ansiedad Mis dedos esperan rozar, Ya que la lejanía es un gran pesar… Te hecho mucho de menos, Y es un ahogo en el pecho El hecho que estés tan lejos. 5 Como dos sujetos condenados Al destierro, yo a ti me entrego, En alma y cuerpo, porque por ti Puedo continuar este juego. Placer que ahuyenta las Intimidades del cuerpo, yo A esto me rehúso de entero, Porque no hay nada que haga gozar al alma Que el néctar que expiran nuestros cuerpos. Dos corazones que laten en fuego, En una sedienta hoguera en que la razón Se desprende de los juicios morales que rigen nuestro tiempo, Porque entregarme a ti es lo único que mi sedienta alma anhela Para poder estar escuchando los latidos del pecho.
Publicado originalmente el 21 de septiembre de 2010.
amorpoesíapoemaspensamientos
← Volver al archivo