ARCHIVO POÉTICO

Ser

Las lágrimas levantan el vuelo Hacia lo fantástico, y una nota De amor bajo tu puerta mantiene El rocío de ella… dejo mi sal En tu puerta… Palabras silbadas por el viento Que a tus pasos va a seguir, Y un manto de arena del Sahara Oscurece tus huellas, y te pierdas En la tormenta… Tan lejos, tan cerca… Amargura sabor a chocolate es el Sabor de la partida hacia un camino Nuevo, una bifurcación del tiempo… Maduramos con los años, dejamos Las manos entrelazadas, y en bronce Se inmortalizan los amores de todos Aquellos que a la vejez llegan juntos Como si tuvieran veinte años… Agudo sonido del movimiento de las Nubes, y ella… no hay sonido ni sombra Que le robe el canto… Y ella, no hay ladrón que la convenza, No hay mar que la arrastre hacia la Frontera… Antiguamente, la confundían Los marineros con las sirenas… Una mano tierna bañada de rosas En esta noche de desesperación Roza mi espalda y en paz muero Dentro de mi lecho, y una canción De amor se escucha lejos… Epifanías piden permiso a las puertas De mi fantasía, y en una dimensión de Hombres y mujeres en armadura, entran Ellas a rescatar las ideas que flotan en Algún vacío de la imaginación, de la locura. Qué ser, si uno no puede serlo sin estar Al fin dentro de uno mismo, y explicar Otro mundo paralelo es flotar en el Universo.
Publicado originalmente el 14 de abril de 2014.
← Volver al archivo